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Las listas colectoras, también conocidas como acuerdos de adhesión, volvieron a instalarse en la agenda política argentina a partir de la reforma electoral que impulsa el Gobierno nacional y que busca, entre otros cambios, eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Este mecanismo permite que distintos partidos políticos presenten candidatos propios para una determinada categoría —como gobernador, intendente o legisladores— pero compartan un mismo candidato en una categoría superior, por ejemplo la Presidencia de la Nación. De esta manera, una misma candidatura puede aparecer en varias boletas diferentes, sumando los votos obtenidos por cada una de ellas.
¿Cómo funcionan?
En la práctica, las listas colectoras posibilitan que fuerzas políticas distintas mantengan su identidad y sus candidatos locales, pero acompañen a un mismo postulante nacional o provincial.
Según especialistas en sistemas electorales, este esquema genera el denominado "efecto arrastre": muchos votantes eligen la boleta completa sin realizar corte de boleta, lo que beneficia tanto al candidato principal como a quienes integran las listas adheridas.
Antecedentes
Las listas colectoras fueron utilizadas en diversas elecciones argentinas durante las últimas décadas. Con la implementación de las PASO en 2011 quedaron reguladas mediante acuerdos de adhesión, aunque en 2019 fueron prohibidas por decreto durante la gestión del entonces presidente Mauricio Macri.
Ahora, la posibilidad de volver a habilitarlas forma parte de la discusión sobre una nueva reforma política impulsada por el Gobierno nacional, junto con la propuesta de eliminar las PASO. La iniciativa todavía deberá debatirse en el Congreso antes de convertirse en ley.
Argumentos a favor y en contra
Quienes respaldan este sistema sostienen que ofrece mayor flexibilidad para construir alianzas electorales y permite que partidos con identidad propia acompañen un proyecto común sin perder representación.
En cambio, sus detractores consideran que puede generar confusión entre los votantes, favorecer estrategias electorales antes que propuestas políticas claras y potenciar el llamado "efecto arrastre", permitiendo que un mismo candidato acumule votos desde diferentes boletas.
Con el debate nuevamente abierto, las listas colectoras vuelven a ocupar un lugar central en la discusión sobre cómo será el sistema electoral argentino de cara a los próximos comicios.