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Mauro Agustín Ponte tenía 26 años, era cabo de Gendarmería Nacional y prestaba servicio en Orán, Salta. Comenzó con fiebre un viernes y falleció días después sin haber recibido atención médica adecuada. Su madre, Nélida, realizó la denuncia formal ante la Fiscalía y asegura tener audios y mensajes que prueban el abandono.
El cabo Mauro Agustín Ponte, de 26 años, oriundo del Chaco, murió en Orán, Salta, luego de que Gendarmería Nacional ignorara reiteradamente sus pedidos de atención médica. Según relató su madre, Nélida, el joven comenzó a sentir fiebre un viernes junto a otros dos compañeros que también presentaban síntomas, pero en ningún momento recibieron asistencia institucional. "En ningún momento se acercaron a él. Él estaba solito, lo dejaron tirado", denunció la mujer.
Ante la falta de respuesta de la fuerza, Mauro y sus compañeros debieron costear por su cuenta las inyecciones para bajar la fiebre en una clínica privada. "Me decía mamá, me sale 6000 pesos la inyección, le ponían y le bajaba un rato la fiebre y volvía a subirle", recordó Nélida. El domingo, cuando el estado del joven era crítico, fue trasladado a una clínica donde su madre pedía que permaneciera internado, pero el jefe de la unidad ordenó retirarlo. "Él pedía por favor que le dejen ahí. Mi mamá está viniendo, decía, pero no escucharon la voz de mi hijo", relató entre lágrimas.
Llevado al hospital de Gendarmería, Mauro nunca recibió atención en terapia intensiva pese a que sus superiores aseguraban lo contrario. "Yo llamaba al jefe y me decía tranquila, señora, que su hijo está en terapia, pero nunca le pusieron en terapia", afirmó Nélida. Una enfermera, amiga del joven, fue testigo de lo ocurrido: "Me dijo no, señora, él nunca le pusieron en terapia. Él murió ahí solito. Yo le daba la mano y él decía por favor que me ayuden y nadie se acercó".
Cuando Nélida llegó a Orán, su hijo ya había fallecido. El diagnóstico oficial determinó que murió de hantavirus, enfermedad que nunca fue tratada a tiempo. "Yo sé que mi hijo no me lo van a devolver más, pero por lo menos que se haga justicia, que no se callen más, porque esto no puede volver a pasar", sostuvo. La familia presentó la denuncia ante la Fiscalía y Nélida aseguró contar con audios del jefe de la unidad y mensajes del propio Mauro como prueba: "Me mintieron hasta última hora. Voy a ir hasta las últimas consecuencias".
NG Federal