17-01-2026 | 01:34
CLIMA | DOLAR

La rentabilidad se recupera en casi todos los eslabones de la cadena. Le agradecen a Milei porque no interviene. Por la demanda, aumentó el valor de la tierra.


La ganadería volvió a ser uno de los grandes negocios de la Argentina en 2025, con récord de precios, rentabilidad histórica y fuerte demanda externa. En un contexto de mercados globales ajustados, el sector celebra la no intervención del gobierno de Javier Milei y proyecta un nuevo ciclo de crecimiento sostenido.

El sector ganadero aumentó un 30% interanual el valor del kilo exportado y para 2026 está asegurado el incremento de la demanda en mercados externos y el sostenimiento de buenos precios.

“La ganadería fue un gran negocio en 2025. El precio del novillo en el Mercado Agroganadero de Cañuelas aumentó un 90% y el resto de las categorías, un 65%, con una inflación cercana al 30%. Además, el precio del conjunto de carne de exportación creció un 30% interanual, algo inédito”, dijo a Letra P Raúl Milano, director ejecutivo de Rosgan, el mercado de carnes de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El empuje de los mercados internacionales

Estados Unidos, el mayor productor y consumidor mundial de carne bovina, redujo su producción y aumentó la demanda importadora durante 2025. También se registró una caída de la oferta en Australia, Brasil y la Unión Europea.

“La oferta de carne vacuna no acompañó el fuerte crecimiento de la demanda y, por eso, los precios a nivel mundial suben hace 21 meses consecutivos”, respondió Víctor Tonelli, consultor en ganados y carnes ante la consulta de este medio.

“La niña bonita del mercado es el ternero y el novillo, y eso se debe a que se estancó el stock ganadero”, explicó Georges Breitschmitt, presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

Estados Unidos necesita carne argentina

Milano detalló que la solidez del negocio ganadero se apoya tanto en la demanda firme del mercado interno —con un consumo promedio de 50 kilos por habitante al año— como en la necesidad creciente de carne por parte de Estados Unidos, que profundizó sus importaciones tras reducir su rodeo de 130 millones a 94 millones de cabezas.

“El principal ganador de la cadena fue el criador. El precio del kilo vivo de invernada —novillos de 300 kilos para engorde— está en tres dólares, cuando históricamente se movió entre 1,20 y 1,70 dólares como máximo”, señaló Milano.

En dólares, el precio del ternero de entre 160 y 180 kilos se ubica un 86% por encima del promedio del período 2005–2024. El novillito liviano vale un 56% más y el novillo, un 70% por encima del promedio de las últimas dos décadas.

Una inversión de largo plazo

La inversión ganadera requiere, como mínimo, tres años desde la preñez hasta lograr un novillo listo para faena. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la cadena de carne bovina genera casi 500.000 puestos de trabajo, de los cuales el 42% corresponde a actividades primarias como la cría, la invernada y los tambos.

Otro eslabón clave es la invernada, en el que se completa el engorde del animal hasta la faena. Para esa etapa existen dos modelos principales: la alimentación a campo con pasturas y el feedlot, el sistema intensivo de engorde a corral basado en granos y suplementos.

“El productor invernador tradicional, que alimenta el animal a pasto, también quedó en una buena situación de rentabilidad”, explicó Milano. Y agregó: “El feedlot es distinto: suele tener ganancias en el primer semestre y terminar la segunda mitad del año muy ajustado o con pérdidas, pero sobrevivió”.

El sistema feedlot aporta más del 30% de los animales que llegan a faena y es utilizado de manera intensiva por los frigoríficos.

El efecto Javier Milei: sin intervención

Tonelli destacó que “la mejor política para el sector que generó el gobierno nacional de Milei fue liberar totalmente las exportaciones de carne, permitiendo reconectarnos con el mundo”.

“Es fundamental que el gobierno no intervenga ni distorsione el mercado como ocurrió durante 20 años. La ganadería es un sector de competencia perfecta, sin posiciones dominantes ni del lado de los compradores ni de los vendedores”, sumó Milano.

No obstante, el consultor advirtió que también se requieren políticas de Estado, como el fortalecimiento del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) y la generación de condiciones de financiamiento más accesibles.

Una nueva era para la carne

“Estamos ante una nueva era de la ganadería. No es solo un buen momento coyuntural, sino un cambio estructural vinculado al crecimiento sostenido de la demanda en regiones que no eran tradicionales consumidoras de carne vacuna”, sostuvo Tonelli. También mencionó los recientes cambios en la pirámide alimentaria de Estados Unidos, que revalorizan las proteínas animales por sobre los cereales.

El presidente de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra), Miguel Schiariti, señaló a Letra P que la habilitación de la exportación de vaca conserva a China fue clave para comenzar a recomponer el stock.

“La vaca que se exporta a China se paga alrededor de $2,8 millones y con ese dinero el productor puede comprar casi dos vaquillonas de 300 kilos”, explicó.


Fuente: Letra P
Por Francisco Aristi




















TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS ®