- CHACO |
- CORRIENTES |
- NORTE GRANDE |
- NACIONALES |
- INTERNACIONALES |
- DEPORTES |
- CHACO EN REDES |
- PROGRAMACION |
- EDICTOS |
Rusia envió un submarino y buques de guerra para escoltar un buque petrolero que fuerzas estadounidenses intentan incautar tras evadir un bloqueo marítimo cerca de Venezuela. La persecución, que se extiende por más de dos semanas, enciende las alertas geopolíticas entre Moscú y Washington.
La situación se agravó cuando el petrolero, identificado originalmente como Bella 1 y ahora renombrado Marinera, fue perseguido por la Guardia Costera de Estados Unidos tras intentar eludir un bloqueo naval dirigido a sancionar a buques vinculados al transporte de petróleo a Venezuela.
Ante la presencia estadounidense, autoridades rusas respondieron enviando un submarino junto a otros medios navales para proteger al navío, en un gesto poco habitual que subraya la creciente tensión entre las dos potencias.
El buque había resistido un intento de abordaje previo en aguas caribeñas y, tras cambiar su bandera y registro a Rusia, se internó en el Atlántico Norte, donde continúa el seguimiento militar.
El episodio se produce en medio de una amplia ofensiva estadounidense contra lo que describe como una “flota sombra” de petroleros que evaden sanciones y transportan crudo a mercados internacionales.
Rusia ha formulado protestas diplomáticas y exigido que EE.UU. detenga su persecución del buque, argumentando que la atención militar es desproporcionada frente al estatus civil del navío.
Especialistas internacionales advierten que un enfrentamiento en alta mar podría desencadenar una escalada significativa en las ya tensas relaciones entre Moscú y Washington.