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La victoria de Almirante Brown contra Chicago por 3 a 1, terminó con violentos incidentes entre jugadores y una feroz agresión a un infiltrado en la tribuna local. La Policía intervino para controlar la situación que generó repudio y puso en alerta la seguridad en los estadios de ascenso.
El clásico entre Nueva Chicago y Almirante Brown terminó con un marcador de 3-1 a favor de La Fragata, pero también con serios incidentes dentro y fuera del campo de juego. Tras el pitazo final, se desataron empujones y peleas entre los jugadores, con la expulsión del lateral visitante Nelson Alegre Rojas como uno de los momentos más tensos.
ASÍ TERMINÓ EL CLÁSICO ENTRE CHICAGO Y ALMIRANTE BROWN EN LA PRIMERA NACIONAL. pic.twitter.com/iKvKrNVNPt
— JS (@juegosimple__) August 3, 2025
Jugadores locales como Juan Sebastián Mendoza protagonizaron golpes en medio del tumulto, reflejando la bronca por la derrota y las celebraciones del equipo rival.
Un hincha de Almirante Brown FUE DE INFILTRADO a Mataderos a ver el clásico, fue descubierto en plena popular del Nueva Chicago tras uno de los goles de La Fragata, y le pidieron amablemente que se retire: pic.twitter.com/EAJryQxruD
— BARRAS DEL MUNDO (@Barras_LATAM) August 3, 2025
El clima de violencia no se limitó al terreno de juego, ya que un joven hincha infiltrado de Almirante Brown fue descubierto y atacado en la popular de Nueva Chicago. El fanático festejó un gol del equipo visitante y, al ser identificado, recibió empujones, trompadas y patadas por parte de simpatizantes locales hasta quedar ensangrentado.
La situación debió ser controlada por la policía, que escoltó al infiltrado fuera del estadio ante el rechazo e insultos de la tribuna.
El operativo policial dentro del estadio no logró evitar estos episodios violentos, generando cuestionamientos sobre la seguridad en partidos de alto riesgo. A pesar de la gravedad del incidente con el infiltrado y las peleas entre jugadores, el encuentro continuó sin interrupciones hasta su final. La organización aún no emitió declaraciones oficiales sobre los hechos que empañaron un clásico histórico del fútbol de ascenso.
Estos episodios vuelven a poner en alerta la necesidad de reforzar los controles y la prevención en los estadios para evitar situaciones de violencia y proteger a los asistentes.
La rivalidad entre Nueva Chicago y Almirante Brown, con antecedentes de enfrentamientos, exige mayor compromiso de las autoridades para garantizar la seguridad. La tragedia del infiltrado y las peleas en el campo marcan un límite peligroso que el fútbol argentino debe atender con urgencia.